Después de muchos años de trabajo, y motivado por las circunstancias, he tomado una decisión importante: liberar el código fuente de los proyectos en los que trabajé durante 16 años en la administración pública. Por eso hoy quiero compartir uno de los proyectos en los que trabajé este año: Una Plataforma de Cursos.
Gracias al impulso de las herramientas de inteligencia artificial, pude organizar años de ideas, desarrollos y actualizaciones tecnológicas que permanecían dispersos en mis archivos y convertirlos en proyectos abiertos al servicio de todos.
Este paso nace del movimiento de transformación que vive México y, en particular, del impulso que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha dado a la ciencia, la tecnología y la innovación pública. Estoy convencido de que el conocimiento desarrollado con recursos públicos debe trascender a las personas, a los cargos y a las instituciones. Debemos mantenerlo abierto para que cualquiera pueda usarlo, mejorarlo y llevarlo aún más lejos.
Porque, esté donde esté, seguiré trabajando por México. Esa convicción no depende de un cargo, sino de una forma de entender el servicio público.
Diseñé Cursos AMX como una plataforma educativa descentralizada para que cualquier organización publique y gestione conocimiento mediante cursos en línea. Combina facilidad de uso, solidez, escalabilidad y una arquitectura moderna para ayudar a que el conocimiento llegue a más personas.
Espero que este proyecto deje de ser un esfuerzo aislado y se convierta en un punto de partida para desarrolladores, instituciones y comunidades que creen que la tecnología abierta puede acelerar la transformación de nuestro país.
Agradeceré sus comentarios, pruebas y aportes. Muy pronto publicaré un ambiente de demostración con cursos de ejemplo para que cualquiera pueda conocer la plataforma, utilizarla y contribuir a mejorarla.
Repositorio:
https://github.com/aprendomx/cursos-amx
Este es apenas el primero. En las próximas semanas liberaré más proyectos con la esperanza de que el trabajo de estos años siga generando valor para México.
Porque, al final, hay dos fuerzas que realmente transforman al mundo: las ganas de ser libres y el amor.
